De pequeña veía a mis abuelas haciendo labores con lanas e hilos de colores. La materna, se manejaba con agujas de punto y la paterna era una experta en realizar infinidad de trabajos en ganchillo.
Ambas intentaron inculcarme el gusto por el punto y el ganchillo, pero sólo logré aprender algunos conceptos básico: punto del derecho, punto del revés y a hacer cadeneta...
Y mira por dónde, en septiembre salió un coleccionable de una editorial para hacer punto, ganchillo y más cosillas...Así que, ¡me propuse aprender!